Miércoles 11 de abril/Wednesday 11th April

Cosas de Gran Bretaña

Hoy he decidido hacer una lista de todas las cosas y actitudes que veo aquí y que caracterizan a este lugar como escocés o británico; que no se encuentran en España. Y me he quedado yo misma sorprendida de cuántas son. Aquí van algunas:

-La fascinación por el terror, por lo creepy. Cementerios, mazmorras y fantasmas forman parte de cualquier oferta turística que se precie.

-Los enchufes con tres clavijas (una es la toma de tierra, por seguridad)… y un interruptor, para más seguridad.

-La omnipresencia y enorme variedad de las tarjetas de felicitación, condolencia, etc, distribuidas por temas (fallecimiento de cónyuge, nacimiento de un/a niña/o, aniversario de bodas, enfermedad, obtención de un título, etc, etc, etc), que ocupan paredes enteras en las papelerías. (Responde a algo que observo también en el trato personal: es amabilísimo, pero muy codificado, muy estándar.)

-Que en todos los restaurantes, pubs, cafés, ofrezcan una soup of the day, sopa del día, y la sirvan acompañada de pan con mantequilla.

-Los nichos vacíos en las iglesias, donde hubo estatuas, pero las destruyeron los reformadores religiosos en el siglo XVI. (Yo no me había fijado, me lo ha hecho notar Catherine O’Leary.)

-Las lentejas de color naranja.

-La proliferación de indicaciones, avisos, prohibiciones, instrucciones, advertencias… Por todas partes veo carteles que te dicen cómo debes montar en bicicleta, qué hacer con las gaviotas, qué tipos de bañador son aceptables y cuáles no en la piscina pública, qué tipo de conversaciones deben mantener y cuáles no las/os vigilantes de dicha piscina, dónde hacer la cola, en qué orden hay que formular las preguntas en una heladería, y hasta cómo sentarse en el retrete “to avoid mess and injury” (otra vez la preocupación por la seguridad). (No es solo aquí. La primera vez que salí de España, para esquiar en Francia, ya me llamaron la atención los muchos carteles informándome de que tales o cuales acciones -que en España se hacían sin más-, caían en una de estas tres categorías: interdit, dangereux o payant, prohibido, peligroso o de pago.)

-Que la gente al conocerse se dé la mano en vez de un par de besos. (Por cierto, yo lo prefiero. Lo de los besos, cada vez más extendido en España, es una pesadez.)

-Las apuestas a las carreras de caballos.

-Una bebida llamada Irn Bru, que es de color naranja y sabe a medicamento.

-Comer a las 12 y cenar a las 6.

-La moqueta en todas partes, hasta en las cocinas y los cuartos de baño.

-Los dos grifos, uno de agua caliente (hirviente más bien), otro de agua fría (helada) en los lavabos. Esto es curiosísimo, de verdad. Cuando vine por primera vez a este país hace cuarenta años, pensaba que eran grifos viejos y que cuando reformaran el baño o construyeran una casa nueva, pondrían grifo mezclador, o como se llame. Pero ahora veo que no, que es una elección deliberada, que se da en hogares por lo demás modernos y de buena calidad, y además, el hecho de que en las cocinas sí tienen grifos mezcladores demuestran que lo de los grifos separados en los lavabos lo hacen expresamente. Lo que no sé es para qué. Misterio.

-Las tiendas que venden maravillosos jerséis, chales, mantas, bufandas… de lana, en distintas variedades (cachemira, tweed…).  Y las que alquilan kilts (falda escocesa).

-Los horarios de las bibliotecas: ¡de 8 de la mañana a 2 de la madrugada, todos los días! Cuando pienso que el habitual de las bibliotecas universitarias españolas es de 9 a 21h, de lunes a viernes… me da vergüenza.

-La educación y extrema amabilidad de todo el mundo. Me va a costar volverme a acostumbrar a la brusquedad española…

 

 

A  British thing

Today I decided to make a list of all the things and attitudes I noticed here which make this place Scottish or British and cannot be found in Spain. Even I am surprised at how many there are. Here are some of them:

-The fascination for terror, for what is creepy.* Cemeteries, dungeons and ghosts are part of every valued tourist tour in offer.

-Sockets with three pins (one is for the earth, for safety) and a switch, for greater safety.

– the omnipresence and huge variety of greeting cards, sympathy cards, etc. all organised by themes (loss of a partner, birth of a baby boy/girl, wedding anniversary, illness, graduation, etc, etc, etc )which take up the entire wall in paper shops. (This corresponds with something I have also observed in personal interactions: they are incredibly kind, but in a very codified, very standardised, way.)

– That all restaurants, pubs, cafes, offer a soup of the day*, served with bread and butter.

– The empty niches in churches where there used to be statues but they were destroyed by the religious reformists in the 16th Century. (I hadn’t noticed, it was Catherine O’Leary who pointed it out to me).

-Lentils are orange.

– The proliferation of advice, notices, restrictions, instructions, warnings… I see signs telling you how to ride a bike, how to handle the seagulls, what type of swimming clothing is acceptable and which isn’t in public swimming pools, what kind of conversations life-guards are and are not allowed to have, where to queue, how to order in an ice-cream parlour and even how to sit on the toilet “to avoid mess and injury”* (again the concern for safety) everywhere. (This doesn’t only happen here. The first time I left Spain to go skiing in France, the many signs warning you about such and such behaviour, things you would do without even thinking twice about in Spain, caught my attention. There were three categories: interdit, dangereux or payant, forbidden, dangerous or by payment only.)

– The fact that when people meet they shake hands rather than kissing each other. (I prefer that by the way. This kissing thing, more and more common in Spain, is a pain).

– Betting on horse racing.

– A drink called Irn Bru which is orange and tastes of medicine.

– Lunch is at 12 and dinner at 6.

– Carpet everywhere, even in the kitchen and bathroom.

-Two taps, one for hot water (boiling actually), another one for cold water in bathroom sinks. This is truly curious, honestly. When I first came to this country forty years ago I thought it was because they were very old and that when they eventually reformed the bathroom or built a new house, they would change it for a mixer or whatever it’s called. But now I can see that this is not the case, it is a deliberate choice and that you find them in the most modern and high quality homes and, also the fact that kitchens do indeed have mixers shows that this thing about having two separate taps in bathrooms is done on purpose. What I don’t know is what it is for. It’s a mystery.

– Shops which sell the most amazing woollen jumpers, shawls, blankets, scarves… in different types (cashmere, tweed*…) And shops where you can rent kilts.*

– The library opening hours: from 8am to 2 am! Every day! When I think that the average timetable in the libraries of Spanish universities is from 9am to 9pm, Monday to Friday… I feel ashamed.

– How polite and extremely kind everybody is. I am going to struggle to adapt to the abrupt manners of Spaniards again…

*In English in the original.